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Cándida Mendoza: “En Extremadura todavía existe ese tono peyorativo hacia la artesanía”

La creatividad es un valor que hace que nos diferenciemos de los demás y mostremos lo mejor de nosotros mismos en multitud de disciplinas. Una de las personas que se encarga de fomentar esta capacidad en Badajoz a través de diferentes talleres y actividades es Cándida Mendoza (Badajoz, 1975), responsable de Galandainas Espacio Creativo: una entidad que pone en valor el diseño y la fabricación artesanal para gente que busca originalidad y artículos diferentes.

Para comenzar la entrevista, ¿qué es Galandainas?

Galandainas Espacio Creativo es un espacio destinado a la colaboración en el que ofrecemos a los diseñadores, artistas, ilustradores un escaparate para sus productos. También tenemos talleres, una zona de exposiciones y realizamos distintos eventos tanto en nuestro local como en la propia ciudad.

El nombre de vuestra organización es algo a lo que ya muchos pacenses están acostumbrados a oír pero, ¿de dónde viene Galandainas?

Galandainas viene del castúo. Significa algo parecido a ‘adornos cursis’, como collares, pulseras, anillos… y nos gustó mucho por eso, porque aparte de que habla mucho de cositas que nosotras hacemos; qué mejor nombre que una palabra proveniente del castúo.

De esta manera dais a entender un poco vuestra intención de fomentar el producto extremeño, ¿no?

Sí, claro. En principio la idea era que todos nuestros productos fueran extremeños pero, cuando te embarcas en un proyecto de estas características, te das cuenta que necesitas abarcar más. Entonces decidimos abrirnos a toda España.

¿Cuándo y cómo surge esta iniciativa?

Galandainas surge de la casualidad. Yo había estudiado diseño de moda y llevaba mucho tiempo fuera de Extremadura y cuando volví decidí trabajar por mi cuenta. Fue en ese momento cuando conocí a Soledad González, que también se dedicaba a esto, hablamos y nos dimos cuenta de que ambas teníamos la misma idea: crear un espacio cultural en Badajoz que también permitiera a los artistas vender sus productos._MG_1841

¿Para qué tipo de público está orientado Galandainas?

Nosotras no estamos cerradas a nada, es decir, nos interesa todo tipo de público. Trabajamos con muchísimas marcas, gente de Barcelona, Huelva… y personas que venden tanto en veinte países diferentes como otras que están empezando en el mundo de la artesanía.

También relacionado la artesanía y los objetos hechos a mano, tienes una tienda que se llama ‘Dycandy’. ¿Crees que la artesanía es una valor en alza o es algo que se está perdiendo?

La artesanía es un valor que se estaba perdiendo, aunque ahora puede decirse que está muy de moda; y todo lo hecho a mano, ecológico y sostenible va muy ligado a ella. A nosotras nos está costando sacar esto adelante, sobre todo porque en Extremadura todavía existe ese tono peyorativo hacia la artesanía, pero nosotras seguimos luchando y conociendo a gente muy interesante que hace cosas muy buenas.

¿Os encontrasteis con muchas dificultades a la hora de crear la asociación?

Pues sí, la verdad. Hay que tener muchas ganas porque si no tienes experiencia empresarial, tienes que empezar de cero. Y ya si te metes en otros temas como la luz, el agua… (Ríe).

A pesar de todo, ya habéis cogido impulso y últimamente estáis que no paráis. ¿Os esperabais el éxito que está teniendo Galandainas?

En principio no. Siempre tienes ese miedo por ver si a la gente le va a gustar la idea. En Badajoz hemos siempre hemos sido un poquito clásicos en cuanto a los modelos de negocio; sin embargo nos encontramos con que a la gente le encantaba la idea.

¿Echabais en falta aquí este tipo de iniciativas?

Claro. Nosotras nos movíamos mucho en este tipo de ambientes y siempre teníamos la idea de dar cobertura a todos esos artesanos, artistas, diseñadores emergentes y gente joven que está empezando, que no tienen ningún sitio donde vender porque no confían en ellos. Sabíamos que en otras ciudades había este tipo de espacios y vimos que en Badajoz también era necesario.

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