La Galera Magazine > > NOTICIAS > Cultura > Música > Concha Buika: la Niña de Fuego

Concha Buika: la Niña de Fuego

Concha Buika Festival Flamenco y Fado Badajoz

El pasado sábado la artista Concha Buika visitó Badajoz con motivo del Festival de Flamenco y Fado para interpretar su ‘Experiencia Sinfónica World Tour 2018’. Acompañada por la Orquesta de Extremadura, inundó de música y sentimiento el Recinto Municipal Ricardo Carapeto

Apenas apagados los últimos compases con que la Orquesta de Extremadura (OEX) preludió este segundo día del Festival Flamenco y Fado Badajoz, Concha Buika se desliza por el escenario como una elástica pantera negra, entregando al público su canción fetiche, donde cuenta las desventuras de “La niña Lola”. La cantante regalaría a lo largo de la noche un ramillete de sorpresas vocales, como ese arreglo sorprendente del aria de Rinaldo con la hermosa “Lascia chi´o pianga”.

La mallorquina ofreció un amplio abanico de estilos y técnicas vocales. El terciopelo desgarrado de su voz desgranó estándares renovados y enriquecidos; no sólo por la eficiente orquestación, sino por esa alquimia que la cantante imprime a los tempos, prolongando los silencios, caminando a contratiempo con los versos. Buika no versiona, hechiza clásicos como “La Falsa Monea”, impregna con el musgo de su voz la hermosa “Tramuntana”, o hace tambalearse el escenario con la mejor versión de “Santa Lucía”, de Miguel Ríos, que pueda cantarse.

La complicidad entre la OEX y la cantante consigue instantes mágicos, de bella arquitectura sonora. Variado cromatismo en la orquestación al servicio de la voz, siempre en segundo plano, correcta. Una mixtura serena de la orquesta extremeña con la interpretación de la perla negra aflamencada. No es fácil para una orquesta escoltar la ‘fusión’ de la sensual garganta de Concha Buika, capaz de transitar por los paisajes del jazz, el jondo o la salsa en un mismo tema.

Concha Buika Festival Flamenco y Fado Badajoz

Dotada del prodigio de prolongar los espacios sonoros o regalar algún ‘scat’* de propina en el reducido margen de una canción. Cuanto ataca con la formación jazzística, el resultado es de un hermoso intimismo donde la complicidad con los instrumentistas extrae la personalidad más iconoclasta de esta voz de terciopelo profundo, enriqueciendo la canción de Enrique Cadícamo titulada “Nostalgias”. Buika posee tan enorme personalidad, tan peculiar color, que su maestra de coro no supo comprender lo que tenía entre manos: una garganta con la elasticidad de un felino, pero también con sus garras.

Afinación suprema en la trompeta, formidable el contrapunto en el contrabajo y los arreglos de piano. En el ecuador de la noche, no podía faltar la artista reivindicativa. Concha rompe una lanza por el histórico olvido del tren en Extremadura: “Jodida, pero contenta”. Una muestra de la fusión más iconoclasta y enriquecedora que extrae una veta racial, plena de desgarro, enriquecida con sones, pellizco jondo y feeling. Después, regaló al público una vuelta de tuerca de el clásico “Siboney”, donde la voz cabalga sobre las olas con su amplio registro, y la esperada copla “Ojos Verdes”, de León, Quiroga y Valverde. Nunca nadie estuvo tan bien “apoyá” en el quicio de la mancebía.

El directo de Buika es visceral, un vendaval arrasador, una mixtura de sones allende los mares. Pellizco flamenco y huida de las etiquetas. La artista se apropia de las canciones y las extiende más allá de lo reconocible, hasta sus propios horizontes, para traerlas de vuelta, como en los cantes, desarmadas y cautivas con un soplo de aire fresco heterodoxo y habitado de genialidad. La despedida dejó el aire del Auditorio Municipal Ricardo Carapeto lleno de la nostalgia de esta niña de fuego. Del quejío y la bohemia de una inmensa artista, cuya patria es la tierra, hay que destacar la pericia y belleza de los arreglos así como la precisión de la OEX, orientada por la batuta de César Guerrero que derrochó experiencia en estas lides.

 


* Improvisación vocal en el jazz

(Visited 166 times, 1 visits today)

Artículos relacionados

Comment