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La rosa que quedó tatuada en una noche de teatro

Una casa italo-americana abierta al público donde se guarda luto eterno

Sobre las recién pintadas tablas del Teatro López de Ayala, la compañía pacense de aficionados al teatro, Thalía Teatro, puso en escena La Rosa Tatuada, una obra del dramaturgo estadounidense Tennessee Williams de cuya versión se ha encargado la propia directora de la obra, María Jesús Bodes, con más de veinte actores presentes en el escenario.

Su historia se ambienta en los años 50 en Estados Unidos, donde el conservadurismo de los americanos y las nuevas ideas procedentes de inmigrantes europeos se enfrentan en una década con grandes cambios para el país.

Se inicia la función. Cuatro niños suben al escenario desde el patio de butacas; esta entrada al escenario fue muy recurrente en muchos momentos de la obra en los cuales el público se convertía en un personaje más. La enorme fachada de la casa de la protagonista sirvió de excusa para diferenciar dos lugares diferentes dentro de la escena.

En el interior de la casa, conocemos a la italo-americana Serafine delle Rose, interpretada por Lara Miralles, cuya vida cambia radicalmente cuando conoce la accidental muerte de su marido, el cual llevaba una rosa tatuada en el pecho. Tres años después, y guardando el luto, Serafine descubre que su marido escondía un secreto que pudo haber roto su matrimonio. La preocupación de Serafine aumenta cuando Rosa (Emilia Vázquez), su hija de 16 años, conoce el día de su graduación a Jack Hunter (José Trigo), un chico con el que empieza a salir.

Pero la trama da un giro importante cuando en la vida de delle Rose se cruza Álvaro Mangiacavallo, un hombre que la protagonista terminó definiendo como “el cuerpo de mi marido en la cabeza de un payaso“. El hombre vestía como su marido, olía igual que él y hasta acabó tatuándose una rosa en el pecho.

Las risas del público se escucharon durante toda la representación y cada uno de los actos se cerraban con una gran ovación por parte del público. Lo que al principio era una tragedia, se convirtió en un drama con muchos tintes cómicos y acabó siendo una historia de amor con un bonito final feliz, o no…

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Comment(1)

  • MARÍA JESÍUS BODES PILAR (Lara Miralles)
    02/05/2017 at 13:47

    GRACIAS, GRACIAS, vuestro comentario sobre el estreno de “La rosa tatuada” que nuestra compañía puso en escena el día 22 de abril, demuestra vuestros valores de captación del mensaje, los mensajes que la obra del gran Williams quiso decir en boca de sus personajes,, la valoración del esfuerzo de la adaptación literaria a una forma de hacer teatro más actual y el reconocimiento a un grupo muy numerosoa de actores, amantes del TEATRO que hicieron soñar contando ese maravilloso cuento” a un público respetuoso y entregado.. GRACIAS.

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