La Galera Magazine > Entrevistas > Lidia Santos: “Ojalá llegue un tiempo en el que tanto el fútbol femenino como el masculino se midan con la misma medida”

Lidia Santos: “Ojalá llegue un tiempo en el que tanto el fútbol femenino como el masculino se midan con la misma medida”

La extremeña Lidia Santos, natural de Guadiana, fue convocada el pasado mes de enero por la Selección Española de Fútbol Femenino sub-16 junto a 24 futbolistas más. De este modo Lidia representó el fútbol femenino extremeño en este encuentro donde, aunque las jugadoras no compiten, se controla la evolución de las deportistas con mayor proyección.

Para quiénes no te conozcan, ¿con qué adjetivos te definirías?

Me considero una persona sincera y clara, muy exigente conmigo misma y siempre busco dar lo máximo que puedo. Soy muy comprometida con mi trabajo, muy competitiva… no me gusta perder ni a las canicas (ríe)… no soporto las injusticias y me considero muy perfeccionista, detallista tanto dentro del campo como fuera de él, pero siempre partiendo desde el respeto y desde la humildad como me lo han inculcado mis padres.

¿Cuáles son los equipos en los que has jugado desde que empezaste a dar tus primeros toques al balón?

No soy yo mucho de cambiar la camiseta pero he tenido la oportunidad de estar y aprender en equipos como el CD Guadiana, EF Peña El Valle y en el que milito actualmente, el CFF Badajoz. También formo parte de la Selección Extremeña desde hace cuatro años.

¿Con cuántos años empezaste a “tener fiebre” por el fútbol y quién fue el culpable de ello?

Me federé con siete años, pero desde los cinco ya no podía dejar de pensar en un balón. Los culpables por una parte son mis padres, que desde pequeña han estado apoyándome y llevándome a todos los entrenamientos o partidos y sacrificando su tiempo por mí. ¡Estando todos los días por estos campos de fútbol para arriba y para abajo! Y por otra, mi primo Jairo, al que antes iba a ver cada vez que jugaba con su equipo y quien, en el patio de mi casa, me enseñaba a base de balonazos (ríe). Además, ahora siempre que puedo voy con mis padres a ver los partidos del equipo de mi pueblo, el CD Guadiana… ¡Soy muy del Guadiana! (sonríe)

Al margen del fútbol, ¿a qué te gustaría dedicarte en el futuro?

A cualquier cosa relacionada y vinculada con el deporte. Me gustaría estudiar Ciencias del Deporte.

¿Quién te dio la noticia de la llamada de la Selección Española y qué fue lo primero que hiciste al enterarte?

El día de la llamada, el presidente de mi club y Antonio Contreras nada más entrar por la puerta del campo de fútbol cuando me dirigía al entrenamiento fueron los que me dieron la noticia. Lo primero que hice fue callarme y reservarme la noticia para mí. Después, entre en el vestuario, me vestí, me puse las botas, y salté al campo a entrenar. En ese aspecto soy muy reservada y cuando surgen este tipo de noticias no me gusta hablar de ello. Pero de nada sirvió mi silencio ya que esa misma tarde, al finalizar el entrenamiento, mis compañeras me esperaban en la entrada al vestuario para darme collejas (ríe) porque ya se había corrido la voz de la noticia.

¿Qué te dijeron tus amigas cuando se enteraron de la llamada de la Selección Española?

No se lo creyeron. Cuando les comenté que no contaran conmigo para hacer planes esos tres días porque me iba a Madrid, me dijeron: “Anda ya, tú no estás bien de la cabeza muchacha” (ríe). Y cuando vieron el Facebook y las fotos “flipaban en colores”.

¿Cómo fue vivir esta convivencia en Las Rozas? ¿Con qué te quedas de esa experiencia?

lgm-lidia-santos-04

Fue una auténtica pasada. Y es difícil transmitir con palabras lo que se siente. Me quedo con muchas cosas pero, sobre todo, me quedo con la cantidad de  gente de todas partes de España que conocí en la convivencia y con las que aún estoy en contacto. También me llamó la atención una charla que tuvimos todo el grupo con el seleccionador, en la que nos aseguraba que una chica puede ser muy buena en el campo de fútbol pero que si no tiene la cabeza bien amueblada no es futbolista ni es nada, y que así es muy difícil llegar lejos. Para llegar lejos, o intentarlo, depende de la propia persona y del esfuerzo o actitud que tenga tanto dentro como fuera del campo.

¿Tienes esperanzas de volver a recibir la llamada de la Selección?

Sí, especialmente por seguir esforzándome como lo he hecho hasta ahora con mi equipo. Si me han llamado una vez, creo que empleando como hasta ahora el mismo esfuerzo, me pueden volver a llamar.

¿Has tenido algún problema con tus estudios o te han puesto algún impedimento en el colegio por incompatibilidad con los entrenamientos u otras actividades deportivas?

Para nada. Desde el primer momento en el colegio han sido muy comprensivos con la causa y siempre me han respetado las faltas sin ningún tipo de problemas. Además, suelo cumplir con las notas (sonríe). Mis padres me han dejado eso muy claro y no hay día que pase que se encarguen de recordármelo. Cada día lo primero que hago es dedicarme a los estudios desde las tres de la tarde, cuando llego del colegio, hasta las seis, cuando me voy a los entrenamientos. Tengo que aprovechar el tiempo al máximo y compaginarlo todo.

¿Gracias a quién has conseguido tanta madurez aún siendo tan joven?

Principalmente gracias a mis padres, sin el apoyo y esfuerzo de ellos la mitad de las experiencias yo no las hubiera vivido. También buena parte de culpa tienen todos los entrenadores que he tenido en mis diferentes equipos y tengo la suerte de conocer, aunque también he sabido quedarme con lo bueno y lo esencial que me ha transmitido cada uno. Pero, especialmente, he aprendido con Manolito, mi entrenador en el CD Guadiana. A base de palos y riñas con él he conseguido madurar(ríe), sino hubiera sido por él creo que hubiera pasado completamente del tema del futbol. Recuerdo en los entrenamientos, cada vez que me quejaba o no hacía lo que me decía me castigaba dando vueltas al campo y yo de la rabieta lloraba e incluso me mordía la mano, me ponía histérica (ríe). Ahora la relación que tengo con él es diferente, es como si fuera un hermano mayor para mí: me lleva a muchos sitios, se preocupa por mí, me llama, me viene a ver partidos, etc.  Hay un gran vínculo entre nosotros.

¿Qué futbolista te gustaría ser o cuál es tu jugador/a preferido?

Ni Messi, ni Cristiano… me quedo con jugadores de la talla de Iniesta. No hay ningún jugador como él, por lo que transmite y lo que nos ha dado a la selección tanto dentro como fuera del campo. Y en categoría femenina mi ejemplo a seguir es Alba Merino (actual futbolista profesional de 1ª división, militante en las filas del Levante), por su humildad, además del mérito que tiene llegar hasta donde ha llegado, donde todo se lo ha ganado ella misma y lo que seguro todavía le queda por dar.

¿Qué crees que hay que hacer para darle la importancia que se merece al fútbol femenino?

Es complicado. Ojalá llegue un tiempo en el que tanto el fútbol femenino como el masculino se midan con la misma medida. ¡Es una pena! Hace un par de años las chicas de la absoluta quedaron subcampeonas del mundial, se ha ganado la Eurocopa… y apenas hay portadas para el fútbol femenino, ni siquiera en las primeras páginas. Sin embargo, a nivel personal estamos en una etapa muy buena, ya incluso se televisan semanalmente partidos en abierto y salimos hasta en el FIFA. Aunque esto último parezca una tontería no lo eso, hace que los niños también conozcan a las jugadoras y que poco a poco lleguen a ser reconocidas como cualquier otro jugador de primera división.

¿Qué consejo darías a esas niñas que, como tú, quieren ser futbolistas?

Si quieren perseguir un sueño va a depender en buena parte de ellas y si se esfuerzan día a día van a ir donde quieran. Yo por mi experiencia destaco como bases fundamentales para lograr unos objetivos: esfuerzo, trabajo, constancia y profesionalidad en los entrenamientos. En mi corta carrera futbolística solo he faltado a entrenar las veces que estuve lesionada y una vez que tenía fiebre. Los entrenamientos son la clave para la evolución de una deportista.

Artículos relacionados

Comment