La Galera Magazine > Entrevistas > Red Humanizar HIC, el mejor remedio contra la soledad

Red Humanizar HIC, el mejor remedio contra la soledad

Francisco Luján Villalba Roberto Bajo Pesini RED Humanizar

Francisco Luján Villalba y Roberto Bajo Pesini son dos de los muchos nombres sobre los que se cimenta Red Humanizar HIC, un proyecto de voluntariado de acompañamiento a pacientes en el Hospital Infanta Cristina de Badajoz. El primero, voluntario casi de profesión, cuya vocación nace años atrás cuando, tras acompañar a un amigo en una residencia de mayores, se dio cuenta del silencio que se apodera de estos centros y la soledad que albergan. El segundo, médico y uno de los coordinadores de la organización

¿Cómo se inició el proyecto Red Humanizar HIC?

Roberto: Todo surgió de una idea que tuvimos varios compañeros del Hospital Infanta Cristina de Badajoz. Al trabajar aquí te das cuenta de que muchos pacientes están solos o que sus familiares no pueden estar con ellos. A partir de ahí captamos la necesidad que había y comenzamos a sopesar la puesta en marcha de un proyecto para solucionar ese problema, y encontramos en Alicante a Aborjal, un proyecto muy similar a lo que queríamos crear. Los visitamos, aprendimos de ellos y, tras meses de investigación, esto nos dió alas para poder empezar a plantear nuestra idea.

¿Con qué apoyos contábais al principio y qué acogida tuvo?

Roberto: Hemos contado desde el principio con el apoyo de la institución hospitalaria y el Área de Salud de Badajoz, que es una de las ocho áreas sanitarias que componen el Servicio Extremeño de Salud (SES). Una vez presentado el proyecto, la acogida fue muy buena y estamos muy agradecidos por ello. Quizá lo que más costó fue darle difusión porque este proyecto no sería posible sin los voluntarios, pero una vez nos lanzamos en Facebook y algún que otro medio, acudieron suficientes voluntarios como para poder comenzar y fue muy gratificante.

Los recursos que utilizamos siempre han partido de los promotores y coordinadores del proyecto. No estamos financiados por nadie, pero también es verdad que tampoco tenemos grandes gastos. Todo lo que vamos generando parte de los siete coordinadores que tenemos, todos pertenecientes al personal sanitario del propio Hospital Infanta Cristina, que son dos celadores, dos trabajadores sociales, dos capellanes y un médico. Sí que necesitábamos una cobertura legal, y la Pastoral de La Salud de la Archidiócesis de Mérida – Badajoz fue la primera en responder a nuestra necesidad, haciéndose cargo además del Seguro de Responsabilidad Civil con el que cubrimos a los voluntarios.

Cuéntanos en qué consiste la organización. ¿Qué labores concretas hacéis con los pacientes del hospital y sus familiares?

Roberto: Nuestro objetivo principal es acompañar a todo aquel paciente que lo necesite, bien por falta de una red de apoyo adecuada o porque aún teniéndola, por distintas razones, no puedan acompañar al paciente durante su ingreso. Intentamos suplir esa falta haciendo de su estancia en el hospital lo más llevadera posible. Además, en ingresos prolongados también realizamos una labor de acompañamiento con las familias para descargarlos emocionalmente. Trabajamos con ellos a nivel psicológico y les damos la oportunidad de desconectar, facilitándoles las gestiones que tengan que hacer.

¿Con cuántos voluntarios contáis?

Roberto: Es una cifra variable, puesto que hay varios voluntarios que van y vienen, pero oscila entre las 50 y 55 personas. En nuestra base de datos tenemos la disponibilidad de cada voluntario y, cuando surge la necesidad y algún paciente o familiar requiere el voluntariado, se manda una solicitud a la unidad de trabajo social, que es quien evalúa y da el visto para movilizar al voluntario.

Francisco Luján Villalba Roberto Bajo Pesini RED Humanizar

¿Cómo os organizáis entre vosotros? En cuestiones de horario, disponibilidad…

Roberto: Tenemos tres turnos de trabajo: a primera hora de la mañana, a mediodía y el turno de tarde. Por parte del hospital existe un control de entrada y salida de los voluntarios, que permite respetar los horarios y mantener la responsabilidad de las acreditaciones cedidas a los mismos.

Francisco: En mi caso, llevo desde el principio con Red Humanizar HIC y, excepto los fines de semana, estoy disponible siempre que lo necesiten. La verdad es que están muy bien organizados y eso se agradece, nos lo ponen muy fácil.

¿Formáis de alguna manera a los voluntarios? Con cursos, talleres… ¿Quién se encarga y cómo?

Roberto: Intentamos formarlos a través de charlas con profesionales de distintos ámbitos, como psicólogos u oncólogos. El objetivo es mejorar sus labores sociales y aportarles distintos puntos de vista que les ayuden a entender la situación del paciente. Algo que nos gusta mucho es invitar a voluntarios que llevan muchos años en esto, para que cuenten sus experiencias. Además estas reuniones las empleamos como debates para hacer balance del proyecto y pensar en posibles mejoras. Son sesiones organizadas normalmente cada dos o tres meses.

¿Qué habilidades se necesitan para ser voluntario? ¿Puede apuntarse cualquiera?

Francisco: Lo principal es estar abierto a todo y dispuesto a ayudar. Es importante ser buen comunicador y saber de qué hablar al paciente y de qué no. A veces no hace falta charlar y basta con agarrarle la mano o hacer un gesto, por eso es fundamental un poco de psicología y paciencia. En mi caso intento dar afecto porque creo que es lo que más se necesita, ya que permite que el paciente conecte contigo.

Para ti Francisco, ¿qué te aporta a nivel personal la labor que realizas? ¿Cómo te sientes? Seguro que hay días que te llevas a casa lo que ves aquí en el hospital, ¿cómo se gestionan las emociones?

Francisco: La mayor satisfacción que tengo de esta experiencia es que, la mayoría de las veces, el paciente me sorprende con un “pero… ¿ya te vas? ¡Si se me ha hecho la tarde cortísima!”. Ver cómo la gente se ve acogida y se siente a gusto gracias a ti es un regalo.

Un recuerdo muy gratificante que tengo es el de una señora a la que estuve acompañando, y al fallecer sus hijas me llamaron para darme las gracias por haberla hecho feliz. Sobre todo, me siento útil. Estoy jubilado y para mi es muy importante sentirme práctico para los demás y aportar aunque sea algo de alegría. Sí es cierto que uno vive situaciones duras y a veces duele, porque se crean vínculos con el paciente, pero se administrar bien esas emociones; al final no queda otra.

¿Cuál es el perfil de los voluntarios que participan en cuanto a sexo, edad, situación social…?

Roberto: El único requisito para ser voluntario en Red Humanizar HIC es ser mayor de edad. A partir de ahí y con previa entrevista personal, cualquiera puede sumarse a nosotros. Tenemos de todo, desde chicos de 18 años hasta gente jubilada. Al principio sí había una mayoría destacable de gente mayor, que es la que suele darse más a estas cosas, pero estamos contentos porque a medida que ha ido avanzando el proyecto se ha sumado gente de todo tipo.

Sois una organización sin ánimo de lucro, ¿contáis con algún tipo de ayuda económica?

Roberto: No tenemos ningún tipo de ayuda económica y, de momento, no la necesitamos. Los gastos que tenemos son asumibles por nosotros mismos y no tenemos interés en pedir subvenciones ni ayudas puesto que consideramos que no es imprescindible para el desarrollo del proyecto. Los protagonistas y los que levantan esto son los voluntarios: teniéndolos a ellos nos es suficiente.

Francisco Luján Villalba Roberto Bajo Pesini RED Humanizar

Realizáis una labor importantísima en una sociedad como la actual en la que el modelo de familia ha cambiado y, tristemente, hay mucha gente sola o cuyos familiares no tienen posibilidad de acompañarlos. ¿Qué respuestas o reacciones percibís de los pacientes a los que acompañáis?

Roberto: De cara al paciente hay una doble respuesta: la personal o emocional, que por supuesto es muy satisfactoria; y la cínica. Hay muchos estudios relacionados con este tema y se ha comprobado que cuando el paciente tiene alguien con él en el día a día experimentan una repercusión clínica bastante notable.

Francisco: Los familiares son muy agradecidos, cuando he coincidido con alguno de ellos la respuesta ha sido siempre positiva. En cuanto a los pacientes no tenemos una respuesta continua, puesto que los voluntarios vamos “rotando” y pasamos por distintos pacientes, así se evita que se creen vínculos emocionales que pueden ser perjudiciales en algunos casos.

Habéis cumplido un año en febrero. ¿Qué balance hacéis de esta andadura?

Roberto: Yo creo que el balance es muy positivo. Además, es un proyecto que se autoevalúa mediante una encuesta de satisfacción que proporcionamos al paciente o familiar cuando acaba su ingreso, así recogemos información para posibles mejoras. Esto nos permite pulir muchas cosas sobre la marcha. En un año nos hemos asentado muy bien pero aún queda mucho por delante.

¿Cómo os imagináis el futuro de Red Humanizar HIC? ¿Tenéis cambios o proyectos en mente para mejorar?

Roberto: Al crecer el número de voluntarios nos podemos permitir empezar a trabajar en áreas como la psiquiatría, cosa que empezaremos a hacer próximamente. Y es un gran avance, ya que el paciente psiquiátrico requiere de un voluntario más experto y con una formación más específica.

Tenemos claro que queremos ir poco a poco, no sabemos si este proyecto acabará difundiéndose a otros hospitales de la ciudad, pero tenemos en mente expandirnos a residencias de mayores en el futuro.

Y por último, ¿qué tiene que hacer una persona interesada en colaborar con vosotros?

Roberto: Lo único que tienen que hacer es ponerse en contacto con nosotros a través del correo electrónico, por teléfono (611 022 538), o por nuestro perfil de Facebook y concertaremos una cita con él. Sí es cierto que el “boca a boca” nos ayuda mucho y los propios voluntarios suelen atraer siempre a amigos o conocidos para unirse a nosotros.

(Visited 2.032 times, 1 visits today)

Artículos relacionados

Comment