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Rui Díaz & La Banda Imposible, intimismo y nostalgia

El pasado 7 de octubre comenzaba la gira de presentación del primer LP de la banda: “Los heraldos negros”.

Una noche de viernes más propia del verano que del recién estrenado otoño reunía en la Sala Mercantil de Badajoz a un grupo de personas de lo más diverso. El motivo: una música que llena corazones, la música de Rui Díaz y su banda imposible.

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Sin más presentaciones, una pequeña composición instrumental preparaba la atmósfera de la noche y nos invitaba a dejarnos llevar. Rui comenzaba a contarnos sus historias y nos embarcábamos en un viaje a través del fracaso y los errores, la redención, el coraje y el amor. Ciudades rotas abría la noche con un público entregado que fue creciendo a lo largo de la velada hasta llenar por completo la sala.

Sin prisas y con mucho mimo, Rui fue desgranando uno a uno los temas de Los heraldos negros, un sonido rico y potente en el que confluyen el folk, el blues y el country más sureño. La entrañable complicidad entre los miembros de la banda y su devoción por las sagradas referencias con las que han crecido dieron como resultado una noche que encumbra al “templo de la música” que es para ellos la Sala Mercantil.

La combinación de la fantástica guitarra de Manuel Velardo y una percusión a dúo entre Chlóe Bird y Daniel Cardiel en Nana para niñas grandes dio lugar a uno de los momentos memorables de la noche, con un público que coreó y acompañó con palmas a la banda. Pero todavía le quedaban sorpresas a Rui, que terminó de desnudarse quedándose a solas con Chlóe en el teclado y regalándonos una canción, simple pero muy bella, que espera que vaya en su próximo trabajo: El camino.

El concierto llegaba a su final y Vértigo fue el tema elegido para la despedida: rock del bueno que terminó de rendir al público a los pies de Rui. Es imposible captar con palabras la esencia de la música de una banda imposible, por ello despediremos esta pequeña crónica rememorando Hotel Masada #202: no estamos seguros de si el tiempo no os hará inmortales, pero esperamos que Los heraldos negros sea el primer capítulo de una larga historia.

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