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Samuel Hernández: “Me gusta que seamos el medio que dé a conocer las vivencias paranormales de las personas”

En el mundo siempre han sucedido fenómenos inexplicables y misterios sin resolver. Indagar sobre estos sucesos manteniendo el rigor periodístico y el criterio racional y lógico es una labor de una complejidad al alcance de pocos. Pero un tímido y solitario locutor de radio ha conseguido que, desde Badajoz, miles de oyentes en todo el mundo sientan curiosidad por lo oculto y lo paranormal. Bajo la tenue luz de un foco, Samuel Hernández Macías nos desvela las curiosidades de El Secreto de la Caverna, un programa de radio elaborado desde Onda Campus

¿Cómo se te ocurrió la idea de comenzar un programa radiofónico sobre misterio?

Ocurrió casi por casualidad. Empecé en radio realizando un magazín de variedades y, hablando con Isabel Pagador, responsable de los contenidos de Onda Campus en radio en ese momento, me dijo que estaría bien hacer un programa de misterio porque nunca se había hecho ninguno.

Además, a mí siempre me había gustado el misterio. Iker Jiménez es una de mis máximas inspiraciones, al igual que Juan Antonio Cebrián o Fernando Jiménez Del Oso, así que me tiré al barro y fue una bocanada de aire fresco a mi carrera en la radio, que sentí que se estancaba. 

¿De dónde procede el nombre de El Secreto de la Caverna?

Antes incluso de tener al equipo ya había pensado en el nombre del programa, y lo elegí porque siempre me ha gustado la filosofía y el mito de la caverna de Platón.

¿Cómo fue el paso de convertir la idea de El Secreto de la Caverna en un programa de radio real?

La idea surgió en 2013. Isabel me lo propuso y rápidamente  tuve el nombre y los temas que se podían tratar, pero no las personas que podrían participar. Como trabajar en equipo no es fácil, tenía miedo a que no funcionase. Se lo sugerí a Pablo García del Río y a Marcos Casilda que, además de una sección, se encarga del apartado técnico y del sonido. Después contacté con Mario Moreno, quien tenía un programa de conspiraciones, y con Eloy Palo, último en incorporarse en estos inicios.

En las primeras reuniones se propuso que el programa durase media hora, pero finalmente lo alargamos hasta las dos horas pensando que sería lo ideal. Comenzamos a grabar semanalmente, y la primera temporada contó con 33 programas. Tuvo bastante éxito, incluso había personas que nos comparaban con Milenio 3. Se creó un logotipo inicial, donde se ve la figura de un hombre encadenado y a un ovni, así como la página web. Más tarde crearía un grupo de Facebook privado para tratar temas de contenidos del programa, y otro público ya que había mucha gente que nos solicitaba entrar.

Después de cinco temporadas y más de ciento sesenta programas, ¿con qué momentos claves te quedas de toda esa trayectoria?

Sobre todo, me quedo con las personas que formamos el equipo, incluyendo a Manuel Parra y José Manuel Pizarro, que se incorporaron más tarde, además de a las personas que he conocido. Desde un principio, quise hacer el programa desde un punto de vista muy periodístico, lo que implica hacer muchas llamadas. Una de nuestras primeras entrevistas fue a Pedro Amorós, uno de los mejores investigadores a nivel nacional de psicofonías. También recuerdo la entrevista a J.J. Benítez, una persona con más de sesenta libros a sus espaldas, y a Miguel Blanco, el creador de Espacio en Blanco de Radio Nacional

Y personalmente, ¿con qué te quedarías?

No solo me ha marcado entrevistar a profesionales, sino también a testigos de sucesos paranormales y su confianza para contarnos lo que han visto. Pero lo mejor ha sido que todo el equipo que, a pesar de tener su propio trabajo, siempre le han dedicado su granito de arena al programa. Estamos continuamente en comunicación para preparar los temas y, a la hora de grabar, todos nos quedamos en el estudio desde el inicio hasta el final. Ha sido en El Secreto de la Caverna donde yo he encontrado mi verdadero tono como locutor radiofónico, a pesar de haber trabajado previamente en otros programas.

De los temas que habéis tratado, ¿ha habido alguno que te haya impactado especialmente?

Uno de los que más disfruté fue el segundo programa de la primera temporada, dedicado al cometa Ison, que pasó muy cerca de nuestro planeta. Preparando ese programa descubrí que había profecías sobre un cometa que chocaría con la Tierra y quedó tan bien que nos asombramos. 

Y sobre temas paranormales, ¿destacarías algún suceso?

Hubo un programa precioso que hicimos con José Manuel Trejo, uno de los principales testigos de un supuesto encuentro con un humanoide en la base aérea de Talavera la Real. Nos contó su experiencia de tal manera que pude experimentar los mismos sentimientos que él. No lo contaba con miedo, sino maravillado. Fue tan emocionante que, cuando acabamos, casi me entraron ganas de llorar cuando Marcos me dijo que el programa se escuchaba mal por un problema con la mesa de grabación, pero al final lo emitimos.

Personalmente y después de tanto tiempo tan cerca del mundo del misterio, ¿has tenido alguna experiencia paranormal?

No, nunca he visto un ovni o un fantasma. En mis sueños sí he visto cosas raras, y es algo que me interesa mucho, porque los sueños nos cuentan más de lo que nos pensamos. Pero me encanta que la gente que sí haya tenido algún tipo de experiencia de este tipo, contacte con el programa y nos lo cuente. Me gusta que seamos el medio de comunicación que dé a conocer esa vivencia.

Llegados a este punto, ¿qué le depara a El Secreto de la Caverna?

Esta quinta temporada en la que estamos ahora está siendo muy importante porque es la primera que se está emitiendo en Canal Extremadura Radio, los sábados a las doce de la noche. Por ello le damos las gracias al medio público, al igual que a Onda Campus, por su apoyo y permiso para trabajar en sus instalaciones con una libertad absoluta.

No sé lo que nos deparará el futuro, pero quiero seguir ligado a El Secreto de la Caverna. Lo difícil de esto es que no vivimos de ello y dependemos económicamente de trabajos externos al programa, y le dedicamos muchas horas a la semana. Si me pagasen por ello, sería la persona más feliz del mundo, porque es algo que me apasiona y es a lo que realmente quiero dedicarme.

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