La Galera Magazine > Acción Social > Ultraligeros copilotados por personas con discapacidad sobrevuelan Badajoz

Ultraligeros copilotados por personas con discapacidad sobrevuelan Badajoz

“Les Citoyens du Ciel” visitan por primera vez Badajoz para ofrecer a personas con discapacidad un bautismo de vuelo

Eran las dos de la tarde cuando el aeródromo El Manantío empezó a recibir a los participantes radiantes de entusiasmo, nerviosismo e ilusión. En total 15 personas discapacitadas con la oportunidad de subirse a un ultraligero gracias a la actividad organizada por Les Citoyens du Ciel (Los Ciudadanos del Cielo, traducido al español), en colaboración con la asociación Alas voladoras y la Federación de Asociaciones de Personas con Discapacidad Física y Orgánica de la Provincia de Badajoz (COCEMFE).

Unas horas antes, organizadores y colaboradores preparaban las instalaciones para que todo saliera según lo previsto. La temperatura era óptima, el viento no soplaba muy fuerte y los aviones ocupaban sus posiciones. Todo estaba listo para comenzar los bautismos.

“Antes de subir al avión los participantes tienen que entregar su tarjeta de embarque”, nos comentó Jean-Paul Burgues, presidente de la asociación Les Citoyens Du Ciel. Todos los participantes tomaron asiento junto a una mesa llena de papeles y colores. En esta ocasión, un dibujo haría las funciones de tarjeta de embarque. Para todos los que allí se encontraban era su primer vuelo y deseaban entregar su tarjeta, ponerse el chaleco y salir a la pista al escuchar sus nombres.

SONY DSC

Les Citoyens Du Ciel nace en 2006 y, desde entonces realiza esta acción en distintas partes del mundo. “Son más de 1.200 personas con discapacidad las que han volado con nosotros en estos diez años. Hemos viajado a Alemania, Chequia, Austria, Marruecos, España, Francia y Portugal, una novedad este año” nos cuenta Jean-Paul. Los valores y objetivos de esta asociación son fundamentalmente la autoaceptación y la integración. Por ello llevan a cabo ese tipo de actividad “juego”, como ellos lo llaman.

Finalmente, el “juego” comenzó minutos antes de las tres de la tarde. Los participantes se colocaron tras la zona de seguridad mientras esperaban ser nombrados. Al salir a la pista uno de los integrantes de la asociación les acompañaba al ultraligero correspondiente y allí su instructor, un piloto experto, les ayudaba y les daba las indicaciones pertinentes. El vuelo de cada uno de los participantes era aproximadamente de entre 15 y 20 minutos de duración. Al bajar contaban contentos su experiencia y sus caras eran una muestra irrefutable de alegría.

Lourdes Morcillo

Una vez terminó la jornada, Jesús Gumiel y Manuela Calvo, presidente y vicepresidenta de COCEMFE respectivamente, coincidieron en la opinión de que la iniciativa había sido un verdadero éxito y confían en poder volver a organizarla.

 

Artículos relacionados

Comment