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Esther Merino inaugura el Ciclo Mujer y Flamenco

esther merino la galera magazine

La cantaora Esther Merino abre el “Ciclo Mujer y Flamenco” que el Centro Regional de Flamenco de Badajoz acogerá hasta finales del mes de diciembre

El Centro Regional de Flamenco, situado en pleno corazón de la Plaza Alta de Badajoz, tuvo el honor de acoger el recital de Esther Merino. La artista de Gévora, ganadora del Melón de Oro en el Festival Internacional de Cante Flamenco de Lo Ferro en Torre Pacheco (Murcia), consiguió llenar un centro que lo largo del mes de diciembre celebra un ciclo flamenco con la mujer como protagonista.

El público se volcó con la artista pacense, que agradeció los “olés, los jaleos a tiempo y el gran cariño” que mostraron los presentes. Tangos extremeños, malagueñas y jaleos colmaron el repertorio de la cantaora a la cual acompañó el reconocido Joaquín Muñino a las cuerdas.

Este recital flamenco se enmarca en un ciclo organizado por el CEMART (Centro de las Artes Escénicas y de la Música de Extremadura) dependiente de la Consejería de Cultura e Igualdad de la Junta de Extremadura. Este “Ciclo Mujer y Flamenco” acogerá, además de a Esther Merino, a Pilar "La Ratita",  que actuará el 14 de diciembre con un recital centrado en villancicos flamencos y a Raquel Cantero, quien cerrará el ciclo el viernes 22 de diciembre, la cacereña dará una conferencia sobre el peso e importancia de la mujer en el flamenco extremeño a  lo largo de toda su historia.

Una vez terminado el recital y tras saludar y fotografiarse con sus fans, Esther Merino tuvo la amabilidad de atendernos y charlar sobre su carrera artística y personal.

¿Cuáles son tus próximos proyectos? ¿Estás trabajando en algún disco?

El último que he presentado ha sido en 2015, Mil y una razones y todavía sigo en proceso de presentaciones en teatros. Cómo grabé en ese disco flamenco y fados me ha abierto muchas puertas. Ahora tengo en mente, aunque no sé cuándo, grabar un disco de flamenco no comercial pero sí algo que dé un giro a lo que llevo haciendo hasta ahora.

Esta gira de presentación de tu último disco ¿hasta cuándo se va a prolongar? ¿Hay algún concierto cercano?

Hasta julio de 2018 todavía tenemos actuaciones confirmadas, por eso tengo parado lo de otra grabación. La fecha más cercana de mi próximo evento es el 9 de diciembre en Monesterio, organizado por la peña flamenca de allí.

¿Cómo fueron tus inicios en el flamenco?

Empecé a cantar por Remedios Amaya y Niña Pastori. Mis padres son muy aficionados al flamenco y eran socios de la peña flamenca de Badajoz.

Salieron unas becas para estudiar tanto para bailaores, guitarristas y cantaores. Hubo una especie de concurso y al ganador se le otorgaba una beca de estudio en Sevilla. Tuve la suerte de que me concedieran esa beca y estuve un año. El segundo año fue la propia Fundación de Flamenco la que me dio la beca. Fueron dos años los que estuve estudiando en Sevilla, profundizando y aprendiendo lo que era el flamenco porque conocía poco de él. En casa también tuve que aprender mucho, nuevos palos, nuevas letras… para preparar concursos y darme un poco más a conocer.

Háblanos un poco sobre tus influencias.

Cuando estuve en Sevilla, Esperanza Fernández fue una segunda madre para mí. Vas con 18 años, vas sola, es todo nuevo… ella me abrió las puertas de su casa, me enseñó mucho y me ayudó a grabar el primer disco que editó la Diputación de Badajoz en 2005.  El primer disco fue plenamente en mis inicios y lo grabé estando allí. Influencias también son Paco Taranto, que fue mi profesor, y José de la Tomasa. Cuando he ido profundizando un poquito más y estudiando por mi cuenta, Antonio Mairena, Fosforito y sobretodo La Paquera de Jerez, que es una de mis grandes referentes y el espejo en el que me miro.

¿Cómo te definirías como artista flamenca? ¿Qué palos sueles tocar más?

Me gusta mucho el flamenco puro, de hecho el disco que tengo es de eso, pero también me gusta un poco mezclar, por ejemplo, el flamenco con el fado. Por eso tengo ganas de grabar otro disco, no de flamenquito pero si cambiar las letras o el tipo de cante para atraer a más gente joven, porque vas a peñas o a festivales y ves en su mayoría a gente mayor, que piensas “¿en diez años quién va a venir a verme?”. Así que están en mente varios proyectos, pero le estamos dando vueltas y no sabemos si son las letras las que pueden captar a esa juventud o son el tipo de estilo de cante. Lo que pasa es que tampoco quiero olvidar mis principios, todo lo que empecé a estudiar. Es algo complicado. Llega un momento que solo quieres disfrutar de lo que estás haciendo. Al principio, cuando vas a los concursos te riges por hacer todo a la perfección, tal y como te lo exigen, pero llega un momento en el que dices “ahora me toca a mí disfrutar un poco” y buscas atraer a gente pero sin olvidar los principios y cambiando un poquito el chip.

¿Hay algún artista con el que hayas querido colaborar?

Cuando empecé a cantar lo hice por Remedios Amaya y Niña Pastori y tuve la gran suerte, creo que en 2006, de que se celebró en la Alcazaba el año jubilar y vino Niña Pastori y Antonio Canales. Yo fuí telonera y pude compartir escenario y hablar con ella, tener unas conversaciones que nunca esperaría, aunque no fueran de flamenco. Eran mis inicios y ella era alguien a quien idolatraba así que tuve esa suerte. De los grandes del flamenco, refiriéndome a lo de llegar a mucha gente, un ejemplo es Miguel Poveda. Él canta flamenco, canta copla, y a esa gente aficionada a la copla se los ha llevado al flamenco, se los ha metido en el bolsillo, y también he tenido la suerte de compartir escenario con él.

Y por último, ¿qué papel crees que tiene Badajoz actualmente en el mundo del flamenco?

Veo que los cantes de aquí son muy conocidos desde hace ya bastantes años, tanto jaleos como tangos, pero también observo que no hay tanto apoyo a los artistas. Si te contratan en un festival tienes que cantar por tangos y jaleos, pero también sabemos hacer más cantes. Esos cantes la gente ya los escucha, y no solo se los escuchan a los extremeños, vas a Andalucía y toda la gente los canta. Los tangos, por ejemplo, son un soniquete que se te mete en el oído, que tienen su dificultad pero son fáciles de interpretar. Creo que no es un tema de conocimiento de los cantes de aquí sino de dar a conocer más a los artistas de la región, que cada vez somos más. Siempre se dice que Andalucía tiene muchísimos cantaores, nosotros también los tenemos pero no nos dan la oportunidad.

CICLO DE FLAMENCO

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