La Galera Magazine > NOTICIAS > Cultura > Sala Mercantil: Ceremonia de adioses

Sala Mercantil: Ceremonia de adioses

Sala Mercantil badajoz

Después de más de 20 años de actividad, la Sala Mercantil cerrará definitivamente sus puertas el próximo sábado 23 de junio.

A partir del próximo día 23 de junio, el corazón del casco antiguo de Badajoz latirá al ralentí y con desgana. Seguirá palpitando. Eso es indudable. “Unos que vienen, otros que se van…”. Pero no, la vida no seguirá igual. Porque la calle Zurbarán, la otrora calle de los bares, no será la misma a partir de esa fecha. Porque, después del 23, las melodías más auténticas y genuinas habrá que ir a buscarlas a otro sitio; quizá a otra ciudad. Porque el paisaje sentimental de Badajoz perderá algo más que un negocio de ocio nocturno. La capital provincial se quedará viuda de una sala en la que no suene música enlatada. De un día para otro, se despertará huérfana, desolada por la pérdida del templo emblemático que atrajo en torno a sí a un poblado ramillete de gente, muy dispar, que nunca dejó de perseguir la veracidad y autenticidad del directo.

Atrás quedan más de dos décadas de conciertos, de monólogos, de teatro, de actuaciones de variedades, de amistades y amores, de vidas cruzadas, de risas y lágrimas, de sudores y placidez, del tintineo del hielo al contacto con el cristal, y de los recuerdos de aquel humo que ya se fue. Pero, con la clausura de la Sala Mercantil queda atrás mucho más que todo eso. Queda atrás un sueño, el sueño que, a lo largo de más de 4 lustros, convirtió en realidad exitosa Fernando Utrera, un empresario del sector del ocio nocturno y la hostelería con buen olfato, pero, sobre todo, un melómano, un enamorado de la buena música, de la música sin trampa ni cartón, de la música en directo, un hombre que llegó al negocio siendo apenas un jovenzuelo y que, ahora, decide decirle adiós a una parte sustancial de su vida, tras una decisión muy meditada, desde la madurez. 

El Mercantil se inauguró el 6 de noviembre de 1997. Pero no lo hizo como estaba planificado de antemano. Porque el cielo se derrumbó sobre Badajoz, y la tragedia sacudió a la ciudad en forma de riada, dejando tras de sí un llanto que aún resuena en la conciencia de los pacenses. Por ello, se tomó la decisión de suspender el concierto de Inlavables que iba a inaugurar el novedoso espacio escénico. Pero El Mercantil no dejó de abrir sus puertas para un buen puñado de amigos y curiosos, que encontraron en la sala un lugar para conversar y sacudirse parte del dolor y angustia ante lo sucedido.    

Que duda cabe de que ese no era el principio que había soñado Fernando para la jornada inaugural de su local. Pero después, por fortuna, vinieron días mejores, e infinitamente más alegres. Los inicios, en que tocaban sólo grupos extremeños, pero de “inmensa calidad”. Los músicos y cantautores foráneos, a los que Fernando buscaba y convencía en los míticos locales de ensayo de Tablada. Y también los grandes nombres de la escena nacional, e incluso internacional, que no dejaron de dar relumbrón a esta sala pequeña, pero de gran prestigio entre el público y la gente de la profesión. 

Pero no crean que quedó ahí la cosa. Porque en la Sala Mercantil también hubo lugar para faquires, magos, humoristas, DJ´s y actores de acá o allá. Y la suma de todo ello hace que, después de más de veinte años de actividad, cuando se vuelve la vista atrás, se puedan llegar a contar hasta 3000 actuaciones en directo. 

 

¡En torno a 3000 actuaciones en directo! Quién se lo iba a decir a Fernando Utrera cuando erigió su templo en donde antes estuvieron bares como “El Cócolo” o “El Escape”. Quién se lo iba a decir a aquel melómano que soñaba con tener un espacio para la música en directo cuando asistía a conciertos de Inlavables, de los Golfos Pérsicos, de Frac Amarillo, de Asquerosa Coincidencia, de Loquillo, de Danza Invisible, de Los Secretos, de Tennessee, de Bob Dylan, de Dire Stairs o de Joe Cocker. Quién se lo iba a decir a aquel joven que invertía sus ahorros en vinilos y casetes, que compraba en el Bazar Acosta, el Disco3, Galerías Preciado, Simago, en el Círculo de Lectores o en Discoplay, o más tarde en Itaca. Quién se lo iba a decir… Quién le iba a decir que, a veces, los sueños se hacen realidad. 

Ahora, que todo acaba, Fernando recuerda sus orígenes con cariño. Rememora los tiempos en que sólo le faltaba dormir en El Mercantil; o cuando eligió el nombre para la sala, basándose en el homónimo del primer café-cantante de la ciudad; o cuando recibía la visita de su padre, cada tarde, para llevarle un bocadillo, tomarse un salobreña y charlar con él; o pensando en los que ya no están, en Marina Mojo, en Susy Aká, o en Franky; y en los que curraron en El Mercantil y, gracias al trabajo tras la barra, se pagaron alquiler y estudios universitarios; y en mil y un amigos y anécdotas; en los “días que no volverán”, que cantaría Antonio Vega; pero, también, en los que, a buen seguro, llegarán. ¿Dónde? ¿Cómo? ¿De qué manera? Ya se verá. Tiempo al tiempo… 

De momento, la buena música, en directo, seguirá escuchándose unos días más en la Sala Mercantil. Apúntenlo en las agendas, y no falten: jueves 21, viernes 22 y sábado 23, de junio. Whisky Fuego, La Calma, #Y por qué le das la vuelta #, Andreas Barttol y Tudo Bem, para el jueves y viernes. Y un montón de sorpresas para el sábado 23, antes de que se apaguen las luces de El Mercantil por última vez.

(Visited 761 times, 1 visits today)

Artículos relacionados

Comment