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Zerodb: Producción musical made in Badajoz

Zerodb es el estudio de grabación de Oliver González Amado, un lugar de referencia dentro del panorama musical de Badajoz

En el corazón del Gurugú se encuentra desde hace diez años Zerodb, el estudio de grabación de Oliver González Amado. Un estudio de grabación ubicado en una casa con largos pasillos, patios interiores, escaleras hacia arriba, y muchos instrumentos y “cacharros” analógicos y digitales invadiéndolo todo.

Oliver lleva trabajando en el mundo del sonido más de 20 años, y teniendo su propio estudio de grabación hace casi una década. Su historia con la música se remonta a cuando tocaba punk con una de sus primeras bandas, Paranoikal, y poco a poco fue conociendo a profesionales que lo iniciaron y enseñaron en el oficio de técnico de sonido. Tras un paréntesis en el que estuvo trabajando en otras cosas varios años por todo el Reino Unido, volvió a Badajoz y retomó su carrera en este mundo.

Desde fuera nada hace presagiar que se trate de un estudio de grabación, pero al atravesar la puerta número 17 de la Avenida Padre Tacoronte uno se topa desde el primer paso con objetos y señales que indican que se trata de la guarida de un productor musical.

En su estudio de grabación las cosas se cuecen a fuego lento, sin prisas ni límite de tiempo, masterización analógica y nada de plugins. Oliver no solo se limita a grabar sino que cada vez le interesa más la faceta de productor y también compone canciones para otros artistas.

En ZeroDB prima el grupo. Lo más importante es que el grupo esté cómodo para poder plasmar su sonido en la grabación. En su estudio se suele grabar por pistas y en horario de oficina, aunque hay excepciones y Oliver recuerda alguna que otra grabación nocturna.

Al estudio de Oliver han ido a grabar desde chavales que están empezando a consagrados músicos de la tierra como Julien Elsie, quien siempre va allí a capturar su sonido. Y aunque se siente igual de orgulloso de todos los discos que ha grabado, los trabajos para Julien están entre sus favoritos. Otros de sus últimos trabajos son el primer álbum de Willy Wylazo, y el último de Inlavables.

Para un tipo con personalidad como él, no hace falta salir de la tierra para grabar un buen disco. Algo que muchos músicos y bandas ya saben y deciden ponerse en sus manos. Este año lleva 5 producciones y, a medida que se va haciendo más conocido por éstas, poco a poco le van llegando más grupos. También vienen bandas de otras partes de España como Cataluña y Ciudad Real, que ya tienen fechas reservadas para entrar a grabar en su estudio.

Como es normal para un apasionado de la música, Oliver va aumentando su equipo, reinvirtiendo cada vez que tiene ocasión el dinero que le dejan las grabaciones en nuevo material. Un estudio de grabación es inviable en los tiempos que corren, así que Oliver lo compagina con otros trabajos, como la sonorización en directo de eventos de todo tipo, la profesión en la que más se ha formado.

Contrario a las bandas tributo que últimamente se multiplican, Oliver apuesta por la originalidad, por eso este verano ha organizado REC, un concurso de bandas para promover la cultura musical de la zona y dar visibilidad a grupos emergentes que, además, tiene como premio una grabación en su estudio para las 3 bandas que resulten ganadoras. 24 bandas finalistas, elegidas de entre las 45 que le enviaron su propuesta, presentan cada viernes su música en directo desde el pasado agosto en la Sala Mercantil.

Este pacense es un hombre campechano al que le encanta dedicar tiempo sentado a los mandos de su gran mesa de sonido, una Midas XL200 que perteneció a la BBC y se trajó desde lnglaterra. También es un manitas que ejerce de luthier en sus ratos libres y arregla todo lo que caiga en sus manos.

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